viernes, 13 de junio de 2014
Vacío
Siempre te acompaña, siempre fiel.
Da igual como intentes afrontarla, si cada día afrontas el mundo con la mejor de la sonrisas y un optimismo envidiable, o si simplemente te dejas estar y te abandonas a las lágrimas que luchan por salir a cada instante. Siempre va a estar ahí.
En los mejores días, en los peores, cuando ries, cuando lloras, cuando comes, cuando duermes.
No te puedes deshacer de ella.
Porque no es algo desechable, porque no hay nada ni nadie que pueda eliminarlo, no es más que vacío, un inmenso y abismal vacío.
Porque me falta algo por dentro, y eso no tiene remedio. Porque me faltas tú.
domingo, 25 de mayo de 2014
jueves, 15 de mayo de 2014
Egoísmo
miércoles, 14 de mayo de 2014
Límite
Ojalá no os hagan sentir tan miserables e infravalorados como para llegar a cuestionaros tanto vuestra propia forma de llevar las cosas que llegue a doler.
Ojalá no os hagan sentir tan apartados, tan merecedores de sus burlas, tan ignorados.
A veces lo bueno de pocos no consigue despachar el mal de tantos generado, que te va hundiendo como si nunca el Sol te hubiera iluminado.
Ojalá no hubiera nada que cuestionar, ningún sentimiento de deber sentirse aprobado, el reconocimiento social debería ser ignorado. A pesar del nuevo comienzo, todo igual ha terminado, así que debe preguntarse ¿cuál es el mal que he causado? Sólo me cabe esperar un nuevo comienzo una vez que las heridas hayan sanado porque duele más el segundo golpe de algo que parecía ya curado.
domingo, 11 de mayo de 2014
Realidad
Quien iba a pensar que hoy, precisamente hoy, iba a ser un día tan triste.
Tan triste porque no estás. Tan triste por no felicitarte el cumpleaños. Y porque no me acompañes mañana. Triste por sentir que nadie es capaz de comprenderme. Que estoy sola.
Me siento estúpida no siendo capaz de pasar página, de no recordarte todas las noches, de no hablar de tí aquí y sobretodo de no morir por tu ausencia en cada lágrima.
Y los días pasan. Y yo sigo igual. No se si la gente realmente cambiará, pero aquí todo sigue como siempre. Sigo siendo la misma niña a la que para hacerle daño no hace falta más que reirse un poco. La misma insegura de siempre. Las mismas e insoportables peleas con mi familia, o quizá con la edad peores, y esa misma sensación continua de que sobras en este mundo.
Todo lo que parecía haber cambiado contigo, sigue igual que siempre...
Puede sonar a dramático (que lo soy) o a exagerado, pero como suene o deje de sonar no va a cambiar la realidad. Se puede camuflar más, se puede camuflar menos, pero voy a seguir siendo una persona igual de triste.
viernes, 9 de mayo de 2014
No hay más
Parece que me he perdido en el camino y ni siquiera puedo volver atrás a recuperarme, debí quedarme en alguno de los quiebros y ahora el desprendimiento actúa como muro entre nosotros.
Debería seguir adelante hasta encontrar una nueva forma de sentirme bien de nuevo, pero no puedo dejar atrás algo que durante tantos años me ha acompañado.
viernes, 4 de abril de 2014
¿Sabes? Te echo infinitamente de menos. Echo de menos el irme a dormir con una sonrisa. Las ganas de hacer cosas y de mejorar. Los planes. Mirar vuelos horas y horas con la tonta ilusión de darnos un abrazo eterno.
Echo de menos las risas. La sensación de que no necesitas nada más, de estar completa.
Echo de menos como me comprendías. Como te reías cuando me enfadaba y me hacías reír y enseguida se me pasaba.
Echo de menos tachar días en el calendario. Las fotos haciendo el payaso o de papeles poniendo tonterías. Tus enfados jugando en voz baja mientras yo estudiaba.
Echo de menos los buenos días. Las grabaciones con un simple te quiero. Las buenas noches. Las tardes viendo películas. Dormir mientras me susurrabas. Oírte tararear canciones o tocar el piano.
Echo de menos la seguridad. La tranquilidad. Esa sensación de paz interior absoluta que nadie ha sabido darme más que tú.
Echo de menos el cariño, como me tratabas.
Y ya se que es una ilusión, que es una mentira.
Pero te echo tanto de menos,...
No se si será verdad y el tiempo lo curará todo, no será que cada día no lo intente, cómo sea, borrando fotos o tirando tu anillo, pero el vacío que tengo dentro es una inmensidad. Aunque fuera todo una mentira. Aunque no me quieras. Aunque debería odiarte por engañarme.
Sigo sin poder evitar recordar la primera vez que te vi. El primer abrazo. O el primer te quiero mirandome. Pasear de la mano o simplemente reir juntos. Mi sitio ya no volverá a ser mi sitio porque allí fui contigo y apenas soy capaz de pensar en ir allí, ahora que no estas.
¿Qué igual soy idiota? Probablemente, no sería ni la primera vez ni la segunda. Pero es la realidad.
Y daría todo por poder darle la vuelta. Por volver atrás en el tiempo y quedarme ahí.
Sean mentiras o no, me iba a la cama con una sonrisa, no entre lágrimas.
miércoles, 2 de abril de 2014
Cambio
A veces es necesaria una pequeña cosa solamente para darte fuerzas para empezar de cero. Aunque sea una mentira en el peor momento posible.
Eso, y personas cerca que te quieren y ayudan, y el cambio está en marcha.